Eran estúpidos adolescentes que jugaban a quererse.
Eran estúpidos e ineptos por quererse y no decírselo,
por darse besos debajo de los árboles.
Después de tanto tiempo sus besos no fueron los mismos.
Y le duele, o más bien les duele.
Por orgullo, por honor, por cobardía y por no querer quererse,
se fueron abandonando, aunque ninguno de los dos se lo perdonó.
Nunca nadie se perdona dejar a quien más querés abandonado cuando más lo necesitas.
Ella le gritó desde lejos: Te necesitaré siempre.
y él levantó la cabeza y siguió caminando,
y aunque no lo parezca... dejarla ahí, quieta, gritando, le rompió tanto el alma...
pero el problema fue que se la rompió despacio,
y para cuando se quiso dar cuenta, ella ya callaba.
Se estaban haciendo daño, se estaban destrozando.
Se querían, pero sus caminos tenían bifurcaciones distintas.
Te quiero., le susurró ella.
Y al cabo del tiempo, para que ella no lo supiera él dijo:
Te quiero, mi amor.

aiiii por dios que haria sin ti candela jajajajja me paso poorque soy floger :$ jaja
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMEGUSTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
ResponderEliminar